Fundación Encuentro por la Vida: Cultura y Democracia Ambiental

Desinformación, paranoia, soledad, hiperconectividad, inmunodepresión, vulnerabilidad, manipulación. ¿Las siete plagas? PDF Imprimir E-mail
Jueves, 07 de Mayo de 2009 14:12
Sin pretensión de ser tomadas como fiables, van algunas percepciones sobre el impacto de los miedos en nuestra vida cotidiana.

En la Argentina la epidemia del dengue fue removida de los titulares de las noticias por otra de índole semejante pero de mayores dimensiones. Un clavo saca otro clavo, sobre todo si es más grande. Sobre la idea de amenaza permanente de la epidemia del mosquito, digerimos casi sin problemas el drama de la epidemia mexicana. Al repelente le agregaríamos un barbijo y nos cuidaríamos de los posibles ataques del ejército de virus contenido en un estornudo humano.

El lenguaje del enemigo epidemiológico tiene su correlato en los mensajes publicitarios que como consumidores estamos recibiendo desde hace al menos una década. Basadas también en el temor a contagiarnos algo raro y mortal, docenas de propagandas nos alertan de la abundante variedad de virus, hongos, microorganismos fétidos y malvados que andan por nuestros inodoros, cocinas, pisos y hasta en las cabezas de nuestros hijos. Con sólo utilizar diariamente desinfectantes, insecticidas, repelentes y algunos productos de Johnson o Bayer estamos casi a salvo.

Digo casi, porque no hay que olvidar que en nuestro propio cuerpo tenemos otro montón de enemigos: el colesterol, el tránsito lento, la insuficiencia de calcio, de hierro, de defensas inmunológicas. También es cuestión de conducta. Si todos los días tomamos los brebajes de La Serenísima, de Nestlé y le hacemos caso a la Sociedad de Pediatría, a la Asociación de Cardiología o tomamos nota de los testimonios de todas las mujeres que aceptaron el desafío de
Activia, veremos que es cuestión de voluntad, disciplina y unos pocos pesos diarios destinados a mantener la salud.

Entonces: repelente para el dengue; barbijo para la gripe, y, cuando a las farmacéuticas se le ocurra, las vacunas contra la influenza y sus parientes. Además: activia para ir al baño, actimel para levantar las defensas, acticol para el colesterol. Ya estamos a salvo. O casi.

Digo casi, porque no hay que olvidar los enemigos de las buenas relaciones humanas. En primer lugar, la maldita halitosis. Con un buen dentífrico de esos que matan gérmenes, previenen caries y dejan una sonrisa de Hollywood, estamos casi preparados para salir al mundo en busca de un amor verdadero. Sumar el antiácido, porque la acidez frecuente –está comprobado- es piantavotos. Unos tic- tac en el bolsillo del caballero y en la cartera de la dama, garantizan el 50%  de éxito en la primera cita. Un poco de perfume –no importa si es imitación, pero debe ser una fragancia consagrada- ayuda mucho a abandonar la soledad. Si tiene más de 40, hágase un tratamiento facial de Avon –si tiene mucho dinero, de Vichy-. En una semana notará los cambios en las arrugas de expresión, su piel brillará como cuando tenía 12 y los hombres caerán a sus pies. Eso sí, si en los pies no se puso Eficient, estamos en un gravísmo problema, el mal olor en los pies es la causa de mayor peso en la finalización de las relaciones de pareja de menos de 24 horas. Sólo los que no tienen conducta y los que se resisten a invertir en estas cosas importantes quedarán solos. Estamos a salvo. O casi.

El otro enemigo, que merece un capítulo aparte -porque afecta a la salud física y a la vida afectiva-, es la obesidad. Compre productos Ser (de La serenísima) porque tienen 0% grasa y 0% calorías, esas malditas enemigas de la vida saludable. Si usted está bien por dentro, se le notará por fuera. Si está solo ¿no será porque está gordito? Piense un poco en lo que come, cuántas calorías le mete a su cuerpo en un almuerzo de los domingos?. Si le gusta seguir comiendo debería pensar en hacer algo de ejercicio. Tres veces a la semana para tonificar, todos los días una hora de aeróbica y los fines de semana, un poco de bicicleta. Si usted no se preocupa por su salud, por lo menos hágalo por su autoestima. Ayúdese mirando los programas donde los obesos han logrado bajar 60 kilos con la dieta Cormillot y aprenda a comer sano, a hacer deportes seguros y volverá a tener amigos, pareja y, hasta sus hijos le escribirán cartas de amor debido a su disciplina. Con eso, deberíamos estar a salvo.

Podríamos hablar de la falta de recursos como uno de los principales enemigos. Pero eso no es cierto totalmente. ¿O sí? Cualquier ser humano del planeta tiene acceso a la red. ¿O no?. Mientras logramos el peso que queremos, ahorramos para los productos antiarrugas, la halitosis, los otros olores, las caries, el gimnasio, etc. tenemos una chance en la web. Allí están todos los amigos de tus amigos esperando a conocerte para hacerte amigo. Poné una foto truchada con el programa de Windows Media, el amigo photoshop, inventá algo interesante para atraer comentarios en tu muro; dejale mensajes en los muros de los otros. ¿Por qué se llama muro? Bueno, no importa. ¿O sí? ¿Y si nadie entra a nuestro facebook? Otra vez el miedo.

Toda la tecnología a nuestros pies, la ciencia a nuestro servicio, las empresas de comunicación trabajando sin descanso para que todo ser humano no sufra la falta de una PC (con conexión) y hay algunos que dicen que no hemos salido de la Edad Media. Siempre hay algunos que nos quieren meter miedo. Aunque me pareció escuchar la otra vez, en un programa de televisión, que hablaban de cuarentena. Leí en el ‘noticiero’ de yahoo que en las novelas no se darán más besos. En la radio estaban pasando las precauciones que debemos tener si llega la gripe porcina a la Argentina. Y me parece que escuché que el mate no va más….Qué horror!

Pero lo peor de lo peor es que la Presidenta de los Argentinos y el Presidente del Partido Justicialista dijeron que si en junio no votamos Frente para la Victoria, volveremos a estar como en el 2001. ¿Se imaginan???!!!
Entonces pensé que  Las siete plagas de Egipto son un poroto o que la Biblia nos viene preparando hace 2000 años para tener miedo de las plagas, o que somos primitivos y nos seguimos manejando desde el miedo, o que nos sentimos con miedo porque nos sabemos vulnerables, o que estamos presos de una red que nos fomenta el miedo y no podemos ver los signos de la vida, amor y libertad que florecen -sin prensa y sin el sponsoreo de las grandes marcas empresariales- por todos lados
Última actualización el Jueves, 07 de Mayo de 2009 14:16
 

Reloj Mundial

Los datos mundiales cambian segundo a segundo.

Guía del Mundo

 Datos estadísticos de cualquier país del mundo.

Mapas del mundo

 Obtenga el mapa del lugar que necesita.