| La explicación ausente |
|
|
|
| Viernes, 05 de Marzo de 2010 18:34 |
|
A confesión de partes, relevo de pruebas. Visita a la obra de control. Por Nidia Piñeyro (Si desea ver las inquietantes imágenes del movimiento del dique del río Negro, el enlace aquí)
La Fundación Encuentro por la Vida, Cultura y Democracia Ambiental convocó el 4 de marzo a la prensa para hacer un recorrido por la Obra de Control del Río Negro, a raíz de las declaraciones de la APA, que a principios de semana aseguraban que el dique no tenía problemas. Cuando llegamos a la Obra nos recibieron cinco personas que nos prohibieron sacar fotografías y filmar desde afuera. Esta estrategia de amedrentamiento no produjo nuestro retiro y sí, una serie de llamados telefónicos por parte del personal de seguridad que decía tener órdenes de no dejar documentar el estado de una obra pública muy sensible a la opinión pública, dado el período de inundaciones por el que atravesamos.
Después de las negativas y los insultos y amenazas que soportamos (“Te vamos a ahogar en el río, h…d…p.” por ejemplo) se hicieron presentes dos ingenieros que lograron disuadir a la seguridad de seguir faltándonos el respeto. Acto seguido, llegó la Presidenta de la APA flanqueada por uno de los vocales del directorio de la institución. También se aproximaron al lugar una ex concejal de Barranqueras y dos personas más que no eran periodistas y demostraban interés en saber el motivo de la visita.
La presidenta de la APA dejó claro que no era la visión de la administración prohibir tomar fotografías o filmar pero que para ingresar en la obra debíamos solicitar permiso por escrito y esperar una autorización para hacer el recorrido. En otras obras hidráulicas, no sólo se permite la entrada sino que se organizan visitas guiadas. Esto ocurre cuando la obra es motivo de orgullo o al menos, no hay nada para ocultar a los ojos de la prensa y de la ciudadanía. La maniobra de amedrentamiento y la obstaculización burocrática no fueron los únicos recursos que se utilizaron para impedir que hagamos junto a los periodistas locales una observación ocular de la obra. Cristina Magnano, responsabilizó a la prensa de Casa de Gobierno por los dichos del último comunicado de prensa en el que se señalaba que las instalaciones donde se ubican los controles eran independientes del resto de la obra. Se escudó en un informe técnico experto e independiente de un ingeniero de la UNNE quien le afirmó que todo estaba bien y atacó al secretario de la fundación, Ramón Vargas, tildándolo de ignorante, tirabombas y vedetista. Esta fue la tercera estrategia, la descalificación. También apeló a la responsabilidad civil que debe guiar toda publicidad de la información, señalando que lo que hacía la Fundación es morboso y oportunista y que el resultado de sus declaraciones lo único que hacen es sembrar alarma en la población, justo ahora que la población está conmovida por la catástrofe chilena.
Por último utilizó uno de los mecanismos más comunes para evadir la argumentación: la victimización. Le enrostró a Vargas que nunca le habló fuera de las cámaras sobre lo que él estaba viendo, que eso se debía seguramente a que ella pertenecía a otra extracción política y que se sentía hostigada por el geólogo a quien pareciera es imposible sacarle una aprobación o reconocimiento.
Sin embargo, fuera de cámara, la presidenta de la APA reconoció que desde que entregaron la obra, nunca se hizo mantenimiento. Eso, precisamente es lo que la Fundación quería hacer mostrar a la prensa con la visita.
Es lamentable que la memoria sea tan caprichosa. Hace menos de seis meses la Fundación tuvo la posibilidad de compartir con la Arquitecta Magnano una mesa de debate. Cuando se le habló de la localización inadecuada de las ladrillerías a la vera del terraplén de la obra dijo que eso no era tan fácil de resolver; cuando le dijimos que los puentes estaban llenos de vegetación y que eso impedía la circulación del agua, nos dijo que hacíamos problemas por unos repollitos de agua; cuando le planteamos que estábamos en un período Niño, nos dijo que era un Niño débil y a la prensa que el Niño estaba controlado. ¿Cómo puede se puede dialogar con una persona que está viendo las cosas tan distinto y que toma cada manifestación pública como un camino avieso y malintencionado y personal? La Fundación está conforme pese al destrato sistemático de que fue objeto. Se limpiaron los puentes, se taparon los fosos del dique que hasta el jueves estaban a la vista y, a lo mejor hasta se convoque al personal técnico de la APA para hacer el trabajo de auscultación de la obra. Se reconoció que la misma no tiene mantenimiento y debería tenerlo. Puede ser que de ahora en más tengamos la buena noticia de que el dique y el sistema de defensa en su totalidad se empieza a cuidar y que está listo para cumplir con su función: defender a 350. 000 habitantes. Misión cumplida. Más allá de todo esto, se deberá responder si los muros de hormigón son de hormigón o de plastilina. Al tener una inclinación visible, para cualquiera, de más de una pulgada y estar unidos a la platea de la obra, deben existir fisuras que pueden ser origen de un sifonamiento, por debajo de la misma. Hoy hemos dado nuestra opinión y expuesto nuestras dudas. La respuesta no puede seguir por la vía de patoteros para amedrentar, sino con un debate técnico responsable. Nuestra responsabilidad la hemos asumido, entendiendo por tal, que todos los ciudadanos somos custodios de las obras públicas. Esperamos lo mismo de parte de las autoridades de la APA que, en lugar de precintar el lugar con cinco custodios, hubiera ido con cinco técnicos, que los tiene. Aquí se puede acceder al audio. |
| Última actualización el Martes, 16 de Marzo de 2010 23:31 |







